Provincia de Rocha

La provincia de Rocha alberga un auténtico paraíso. No solamente por sus playas, también por sus gentes. Nuestro amigo Manu y su novia Vicky vienen a recogernos a la estación de autobuses de La Paloma, donde tienen una casa de verano él y su familia.

Nada más llegar nos sentimos como en casa, sus padres, de una mente liberal y jóvenes casi más que cualquiera, nos dan un ejemplo de acogida y humildad al mismo tiempo. Deportistas veteranos, sus padres se entrenan arduamente para los Juegos Olímpicos en el jardín, con los útiles y medios que tienen a su alcance. Una barra fija clavada en la tierra y algunas máquinas de pesas al aire libre me hacen pensar que para ésta familia no hay límites ni contrariedades. Luchan por el deporte y no es de extrañar. El padre de Manu ha sido un gran entrenador de atletismo, ha llevado a lo más alto a muchos atletas uruguayos, su madre es una gran saltadora de pértiga.

Esa noche cenamos pizzas en su horno de leña, todos juntos, haciendo de la velada una maraña de conocimientos de éste país. Su cultura, sus costumbres y hasta datos insospechados como que “Gardel nació en Uruguay” (así como que son uruguayos  algunos de sus más preciados tangos) son cosas que nunca hubiéramos sabido de no haber compartido con ellos estos buenos momentos.

Al día siguiente en la magnífica playa de La Pedrera nos reencontramos de nuevo con Gustavo y nuestros amigos ingleses Rodri y Yolana. Los ocho pasamos momentos inolvidables en la playa, jugando al vóley, bebiendo cervecita fresca y cenando en un chiringuito al acabar la tarde.

Momentos inigualables vivimos todos juntos en casa de Manu y sus padres. Momentos de risas sin parar, de paseos en la playa, de juegos, de puzle de 1000 piezas y de compartir todo y nada.

Algunos días más tarde emprendemos ya nuestra ruta en dirección a la frontera brasileña.

Como no podía ser de otra forma, todos juntos en excursión vamos a uno de los sitios más naturales y preservados de Uruguay, Cabo Polonio. De acceso sólo en camión para proteger la fauna y flora del lugar, éste singular cabo, que da nombre a la pequeña ciudad hippie, es todo un descubrimiento. No tiene electricidad, lo que hace que de noche las estrellas se vean más intensamente, además las conocidas “noctilucas” hacen acto de presencia aquí más iluminadas que en ningún sitio. Estos raros seres unicelulares se insertan en la arena de la playa y cuando pisas iluminan tu huella. Un plus para hacer de éste lugar mágico e inigualable.

La cercanía de Cabo Polonio a los leones marinos hace que descubramos a unos animales fascinantes, raros en cómo se desplazan y se comportan, pero expertos nadadores y pescadores. La colonia no parece asustada del humano a quien consideran aquí como una parte más de la playa frecuentada. Aquí donde el hombre de construcción de masificaciones y dinero todavía no ha venido a poner sus garras. Ojala existiesen más lugares así en el mundo, tan naturales y auténticos.

Esa noche cenamos en Valizas, un pueblo de estilo hippie con restaurantes originales y reinventados donde el menú “vegano” es algo común. Y es que aquí empezamos a darnos cuenta de que el ser vegetariano o “vegano”, lejos de modas o convicciones personales es una realidad.

Tras una noche de fiesta, baile y charanga dormimos en tiendas de campaña en la playa. Nunca tan cerca del mar. Que buena noche.

El día siguiente lo pasamos en Cerro Verde con el grupo, paseando y descubriendo la playa, comiendo juntos en un chiringuito para despedirnos de tan grata compañía.

Sin duda Uruguay es uno de nuestros mejores países en éste viaje. Un destino no esperado, pero una joya desconocida, un diamante en bruto. Los momentos que vivimos ahí nos harán recordar este país de una forma inigualable. Gracias chicos por vuestra acogida y por vuestro tiempo. Y sí, reitero, Uruguay es el mejor país…

2 pensamientos en “Provincia de Rocha

  1. Manu

    Muchas gracias por estas palabras, se me mojaron los ojos… debe ser la humedad.
    Los quiero mucho y espero verlos pronto!

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    1. Loïc & Magda

      Gracias a ti Manu, y a tu familia por recibirnos de forma tan generosa.
      Ya sabes, cuando quieras por nuestra tierra, la puerta de casa esta abierta 🙂
      “Esto no se acaba, es el principio !” 😉

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